debate calendario académico

Debate sobre el cambio del calendario académico

A los estudiantes de grado y máster:

Desde el Vicerrectorado de Estudiantes de la Universidad de Zaragoza nos ponemos en contacto con vosotros por la conveniencia o no de modificar el calendario académico trasladando los exámenes de la 2ª convocatoria (septiembres) a los meses de enero y junio.

Una de las conclusiones del debate celebrado el pasado día 20 de marzo en el Paraninfo, al que fuisteis invitados, fue la idoneidad de realizar una consulta a los estudiantes para conocer vuestra opinión. Esta se realizará entre aquellos que pueden tener docencia reglada en el curso 2014-2015, es decir, los alumnos de grado y master.

El cambio en el calendario de evaluaciones no afecta a los estudiantes del anterior sistema de titulaciones (diplomaturas y licenciaturas) ya que no tienen docencia, por lo que mantendrán su sistema de evaluación tradicional, y por esa razón, no están llamados a participar en la consulta.

Desde el Vicerrectorado se entiende que el resultado de dicha consulta se puede considerar significativo y representativo de la opinión del colectivo de estudiantes siempre que la participación supere el 30% (lo habitual en este tipo de consultas es un 50%).

Para intentar ayudar a cada estudiante a crearse su propia opinión, os adjuntamos los argumentos que, en el debate en el que participaron representantes de las universidades de Oviedo y Extremadura, se expusieron a favor y en contra del cambio y que no pretenden ser exhaustivos.

Finalmente, os animamos a PARTICIPAR en la consulta del próximo miércoles, día 9 en horario de 10:00 h. a 19:00 h en las urnas que encontraréis en vuestros centros y donde podréis votar entre:

  • OPCION 1 Trasladar la 2ª convocatoria de exámenes a enero y junio, sin convocatoria en septiembre 
  • OPCION 2 Mantener la estructura actual con exámenes de la 2ª convocatoria en septiembre

 

ARGUMENTOS EXPUESTOS EN EL DEBATE DEL DÍA 20

ARGUMENTOS a favor de la OPCION 1: Trasladar la convocatoria

ARGUMENTOS a favor de la OPCION 2: Mantener la convocatoria

1.      Dificultades en la movilidad nacional e internacional:
Las universidades españolas (excepto Cantabria, algunas de Andalucía y Zaragoza) han modificado sus calendarios académicos procediendo al traslado de los exámenes de septiembre a fechas anteriores. La consecuencia inmediata es la dificultad de nuestros estudiantes en todo lo relativo a la movilidad nacional ya que cuando se quieren incorporar a otras universidades, tras realizar las evaluaciones de septiembre, se encuentran con cursos ya comenzados con los perjuicios que ello conlleva.
La misma circunstancia se observa cuando se trata de programas internacionales en los que el comienzo delo curso en los primeros días de septiembre les impide incorporarse a los habituales procesos de evaluación continua, muy generalizados en otros países, con la consecuencia en muchas ocasiones de verse obligados a modificación en los contratos de intercambio internacional. Según explicó la CRUE en su momento, «el objetivo principal de este esbozo es acercarse a un modelo único de calendario que pueda converger con el resto de calendarios europeos con el fin de fomentar la movilidad en el Espacio Europeo de Educación Superior».
 
2.      Tasa de éxito:
Las experiencias de otras universidades que han realizado este traslado en años anteriores, muestran datos muy significativos en relación a la tasa de éxito de los estudiantes que se examinan de las materias suspendidas en fechas próximas a la convocatoria no superadas. En efecto, los datos aportados por universidades similares a la nuestra como son las de Oviedo, Castilla-La Mancha, Extremadura, Valladolid, Salamanca o de nuestro entorno como son las de La Rioja y la Publica de Navarra, sitúan la tasa de éxito en torno a un 7% por encima de los resultados obtenidos en las convocatorias de septiembre.
 
Matricula consolidada al inicio del curso:
El traslado de los exámenes de septiembre a los meses de enero-febrero y mayo-junio, permite un inicio de curso en el mes de septiembre donde los estudiantes no estén pendientes de examinarse ni de conocer sus calificaciones, procesos ambos que interfieren de forma negativa en el inicio del curso al prolongar los procesos de matricula en fechas coincidentes con, al menos, las primeras semanas del curso. Esta consolidación de la matricula permitirá conocer desde el primer día de curso la totalidad de los alumnos matriculados con la consecuencia de poder programar de forma más eficiente las actividades académicas de las asignaturas, especialmente en el ámbito de las prácticas. Todas estas circunstancias permiten una mejora en los procesos de admisión y de matricula tan necesarios en los procesos de certificación de nuestras titulaciones y que nos permitirían mejorar la calidad de las diferentes titulaciones.
 
4.      Activación de procesos de evaluación continua.
La consecución de los efectos hasta aquí señalados, permiten que el profesorado, que cuenta con la matricula cerrada al inicio del curso, podrá activar procesos de evaluación continua desde el primer día del curso sin estar sometido a los constantes cambios en su lista de matriculados, circunstancia frecuente con el actual sistema y que se suele prolongar a lo largo del mes y medio siguiente al inicio del curso. Posibilita una mejor programación y organización de las materias y aumentar la calidad de las diferentes titulaciones
 
5.      Mayor proximidad en la recuperación de las materias.
La tasa de éxito antes señalada así como las experiencias que diferentes centros de nuestra universidad han venido desarrollando de forma puntual en sus calendarios de exámenes, muestran como un factor clave en la mejora de los resultados el hecho de que exista la mayor proximidad posible entre los exámenes ordinarios y los de recuperación de las materias no superadas, todo ello con el espacio suficiente de preparación y de estudio entre ambas convocatorias.
 
6.      Presencia del profesorado en los periodos de exámenes.
El traslado de la convocatoria de septiembre a los periodos lectivos anteriores a julio, permite que los estudiantes cuenten con el apoyo tutorial del profesorado a la hora de preparar sus evaluaciones, circunstancia que no se da cuando la convocatoria es en septiembre y la preparación se realiza en el periodo vacacional del profesorados. La resolución de las dudas que pueden surgir a lo largo del proceso de la preparación de las materias y el consiguiente asentamiento del proceso de adquisición de conocimientos, son un elemento imprescindible para alcanzar resultados académicos óptimos.
 
7.      Periodos de exámenes más dilatados.
El cambio en los periodos de exámenes y la consiguiente reordenación del calendario académico, tiene como efecto inmediato el programar periodos de evaluación ordinarios que cuentan con mayor número de fechas para su realización así como el contar con el doble de días para las segundas convocatorias. Todo ello con el correspondiente intervalo entre las dos convocatorias dedicado a la preparación de las materias no superadas y pendientes de presentación en la segunda convocatoria. Además, este intervalo permite que haya una separación más que suficiente entre los exámenes de una misma materias en las diferentes convocatorias.
 
8.      Periodo vacacional real.
La finalización del periodo de exámenes a principios de julio como muy tarde (los que superen todas las materias finalizarían a mediados de junio), hace que los estudiantes puedan contar con al menos dos meses de periodo vacacional real, sin tener que estar pendientes de ninguna recuperación durante ese periodo. Circunstancia que les permite poder dedicar ese tiempo a otro tipo de actividades: trabajos puntuales, cursos formativos complementarios, inmersión lingüística  o actividades de carácter lúdico.
1.  Perdida de fechas para la preparación de los exámenes de septiembre.
La existencia de un periodo que va desde principios de julio a los primeros días de septiembre, hace que el periodo entre los exámenes ordinarios y extraordinarios sea de dos meses (julio y agosto).
 
2.  Problemas en algunas titulaciones.
En determinadas titulaciones se argumenta que algunas de las materias que deben ser evaluadas exigen, por el propio diseño de la evaluación, periodos amplios de preparación que no son compatibles con la proximidad entre las dos convocatorias de exámenes, de forma que el periodo veraniego lo ven como necesario para su preparación.
 
3.  Compatibilidad con actividades laborales.
Los estudiantes que compatibilizan el estudio y el trabajo necesitan del periodo de verano (fecha vacacional en sus actividades laborales) para preparar aquellas asignaturas que no han podido preparar a lo largo del curso.

estructura: