Ángel Gonzalvo, profesor de enseñanza secundaria, especializado en programas educativos vinculados al cine y, hasta hace unos meses, miembro del equipo directivo del Festival de Cine de Huesca, analiza este miércoles, 11 de enero, el libro Un espíritu libre no debe aprender como esclavo, del cineasta Roberto Rosellini. El coloquio que se celebra dentro del ciclo Leer entre líneas, en la Facultad de Ciencias Humanas y Educación (C/ Valentín Carderera, 4) comenzará a las 12.45 horas.
El libro del realizador italiano, que se subtitula en su edición española escritos sobre cine y educación, servirá de punto de partida para abordar cuestiones como el papel de la enseñanza frente a dinámicas de estabilidad o de evolución social, las posibilidades de la imagen como recurso docente, o el papel de la televisión y el de la televisión pública; así como para reflexionar sobre los contenidos, objetivos y destinatarios de la labor educativa en las aulas.
Un espíritu libre no debe aprender como esclavo se publicó en 1977 en Francia. El crítico cinematográfico José Luis Guarner, lo tradujo al castellano en 1979 incorporándole diversos anexos. Este ensayo, que se presenta con una máxima de Platón, es fruto de años de reflexión, por eso sus ideas son simples y accesibles, y su análisis de la evolución del mundo contemporáneo le hace interesante hoy, señala Gonzalvo. Entonces el videocasete era la novedad tecnológica, ahora lo es Internet, pero quienes lo lean pueden sumar un último capítulo, el de su propia experiencia vital entre 1977 y 2011, continúa, para resaltar que entendemos fácilmente lo que nos dice por la sencilla razón de que estamos viviendo esa crisis del capitalismo de que nos habla. Se nos olvida que lo leído tiene 34 años y, a veces, hasta parece que habla del 15M, concluye.
Roberto Rossellini, (1906-1977), se convirtió en un cineasta famoso y respetado con Roma, ciudad abierta (1945), considerada el arranque del neorrealismo. Tras una brillante carrera (Alemania, año cero; Stromboli, tierra de Dios), en 1963 consciente de la potencialidad de la televisión, abandonó el cine para realizar películas didácticas. La Edad de Hierro, Sócrates, Pascal, La era de los Médicis, La toma de poder por Luis XIV, son algunos de estos trabajos, en los que busca una nueva pedagogía a través de la imagen para llegar a una educación integral. Rossellini murió cuando preparaba el rodaje de una película sobre la juventud de Karl Marx, Trabajar para la humanidad.